lunes, 18 de abril de 2016

¿CÓMO CAMBIAR NUESTRO DESTINO GENÉTICO?

EL EPIGENOMA Y NUESTROS HÁBITOS


Hoy por hoy, no existe una visión estática de la genética, más bien, existe una dinámica sobre la que podemos actuar.  

Las decisiones que tomemos con relación a nuestra alimentación y demás hábitos en la vida, pueden cambiar el horizonte de los efectos genéticos, que son fruto de la herencia de nuestros padres, e incluso mejorar la vida de futuras generaciones. 

La Doctora Courtney Griffins, en TDx Talks, hace ésta clara apreciación, al hablarnos sobre la existencia de las marcas epigenéticas y su efecto sobre la activación o no de los genes y su influencia sobre el desarrollo celular.Como una especie de mecanismo de control, las marcas epigenéticas, según indica la Dra. Corutney Griffins, dan: 


"instrucción determinante de la estructura celular de activación genética"


y determinan la forma en que los genes ejercen su acción en el desarrollo de los embriones, pero también actúan durante el desarrollo de la vida por la exposición al contexto de la persona, ejemplo específico en el desarrollo del cerebro y consecuentemente, en el de muchos comportamientos.

El afecto durante las primeras etapas de vida de un bebé, pueden ser vitales,  y ser un factor determinante en la reacción frente al estrés.


Pueden solicitar traducción con texto en español
Vídeo TDx Talks / 


Un aporte muy interesante, guarda relación con los hábitos tempranos en el desarrollo del esperma en los hombres, ya que esto califica o no la calidad de los genes.

De la charla TDx, es importante retomar la invitación que hace la Dra. Coutney Griffins, al indicar: 

"No es tarde para empezar a comer alimentos saludables, alimentos que ya sabemos que nos hacen bien, como los vegetales de hoja, el salvado, evitar el cigarrillo, la cocaina, el estrés, todo lo que se haya demostrado es dañino para nuestro epigenoma"

Esto nos invita a realizar una mirada hacia el pasado, no para el reconocimiento de las enfermedades de nuestra ascendencia, sino de la de sus hábitos, de modo que podamos transformarlos y mejorarlos, ya que según se nos indica, las marcas epigenéticas son reversibles, bien sea con drogas en desarrollo o con posturas personales frente a la vida.